Ando un poco ausente por muchas razones, el calor, el tiempo que nos roban los hombres de gris, pensando en las vacaciones (que pueden ser las últimas en algún tiempo), en la paga extra que no me van a pagar por trabajar en una de esas empresas que dependen del Estado aunque no sea funcionario, en la prima de riesgo, en los *** que se han llevado (y siguen, y seguirán) el dinero de todos...
Pero siempre hay alguien que es capaz de ponerme una sonrisa. Los primeros Sagu e Hirua que cuando llego a casa me reciben en la puerta. Sagu pone cara de "hola, hola" abre la terraza para salir y volver a entrar porque hace mucho calor, e Hirua que sale corriendo al pasillo para hacer la croqueta durante 5 minutos sin parar.
Mi marido, que pese a tener sus propios problemas utiliza la neurona que le queda viva al final del día para escucharme y reírnos de lo que sea.
Vuestros blogs, con vuestras historias, vuestros videos y vuestras fotos. Vuestros comentarios y visitas. Incluso los blogs que ya no están, como Efi, de la que me acuerdo en el metro, y sonrío con alguna de sus ocurrencias.
En fin, ¡gracias a todos!
Y hoy por ejemplo, una de las sonrisas me las ha puesto un blog que ha llegado a mi email: www.slumkat.com, y sobre todo esta historia:
Ocurrió el verano pasado cuando el lagarto Juantxo que vive en la terraza. Sí, vivimos en un ático pero tenemos un lagarto que en verano aparece). Nuestros gatos se ponen histéricos cuando lo ven y trepan, destrozan plantas... Una tarde escuchamos miaus, crá-crá y saltos, hasta que entró Hirua en casa toda contenta. La miré y de su boca salía la cola del lagarto moviéndose. Pensé que lo tenía dentro de la boca, pero no, era sólo la cola. ¡Qué asquete, pbre Juantxo!
Ni que decir tiene que os animo a visitar slumkat.com porque tiene unas historias geniales.